La estadounidense Simone Biles ganó la medalla de oro en la final del All Around (AA) en París 2024 consolidando su calificativo como la mejor gimnasta de toda la historia. En un momento de la competencia otra gimnasta, Rebeca Andrade, la aventajó por tres décimas, pero Biles se recuperó una vez más.

Ante esta victoria y una rival que sobresale como una de las mejores de la última década, nos preguntamos. ¿Es Simone Biles invencible? ¿O por qué es tan dominante? ¿Qué hay de especial en su gimnasia?
La respuesta más corta es la dificultad. El grado de dificultad es incomparable y no solo en esta generación de gimnastas, sino con cualquiera. La gimnasta norteamericana realiza elementos que se consideraron imposibles en el pasado, sin embargo, no solo tiene una acrobacia a su nombre -y del más alto grado de dificultad-, sino cinco. Dos en salto, una en viga y dos en piso.

Aunque atribuir el grado de dificultad como la única razón del éxito de Simone es injusto. De nada serviría tener tantas acrobacias si no las puede ejecutar sin caídas o errores graves. El secreto de Simone es su consistencia y fortaleza mental, sí, fortaleza mental. Es una de las gimnastas que menos errores tiene entre la élite. Esto considerando que lleva tres ciclos olímpicos, que es la capitana del equipo y que siempre compite en todos los aparatos.
Un claro ejemplo de su fortaleza mental ocurrió durante la final del AA. Simone tuvo un error en barras asimétricas y Rebeca Andrade la aventajó después de la segunda rotación. Fue un momento clave en el que la estadounidense se pudo derrumbar ya que nunca había estado expuesta a tal situación y con una gimnasta de su nivel. Aunado a esto, su próximo ejercicio fue viga y fue la primera en presentarse. Después del aparato, Simone fue la gimnasta con la mayor nota en la rotación.

Por esto, atribuir el retiro de Simone en la final por equipos en Tokio 2020 por “no estar preparada” es absurda. Hay una diferencia entre debilidad y salud mental, y Simone tomó la mejor decisión en su momento. De hecho, con el oro del AA, Simone logró seis oros y nueve medallas totales en Juegos Olímpicos. Por lejos, la gimnasta estadounidense con más preseas en la historia.
Por Daniel Ortega


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