La gimnasta rumana Larisa Iordache ha tenido tantos altibajos en su carrera deportiva que sus hazañas han sido memorables. Su gran reto ha sido y será clasificar a sus segundos Juegos Olímpicos, y el Campeonato Europeo es la única vía.

Larisa ha competido en un momento crítico para la gimnasia rumana. Su federación se encuentra en crisis, y con ello, su legado se ha visto dañado. En Río 2016, por primera vez desde la aparición de Nadia Comaneci el equipo no logró clasificar a los Juegos Olímpicos. Esto dio inicio a una etapa espinosa en la gimnasia de aquel país y del que todavía no se recuperan ya que tampoco estarán en Tokio como equipo.
El descalabro mayúsculo comenzó en el Campeonato Mundial de 2015 donde Larisa participó. Ella, como líder del equipo y con varias medallas mundiales en su historial, tenía el objetivo de alcanzar la clasificación como conjunto a Río. Sin embargo, no solo no lo lograron, sino que su desplome fue tan contundente que la noticia acaparó varios titulares en periódicos alrededor del mundo. La recuperación tomaría varios años.
Irónicamente, Larisa tuvo uno de sus mejores resultados individuales llevándose la medalla de bronce en la final All Around, solo por debajo de Simone Biles y Gabrielle Douglas (ambas campeonas olímpicas). A pesar del mérito, esto no le aseguró su lugar en Río 2016. Rumania solo tendría derecho a llevar una gimnasta por lo que deberían elegir entre otra leyenda, Catalina Ponor, y ella.
La rumana no tuvo la mejor suerte después del mundial. Padeció una lesión importante que no le permitió recuperarse al 100% para contender por la plaza olímpica. A inicios de 2016 se realizó el Campeonato Europeo y Catalina logró el bronce en la viga y piso; resultados que la perfilaron como favorita ya que en su historial también tenía cinco medallas olímpicas. Meses después, la federación confirmó concederle la plaza a Catalina.

Fue un duro revés para Larissa quien había guiado a su equipo en el Mundial y logrado una medalla en la final individual. De hecho, en aquella competencia defendió el orgullo rumano hasta el final ya que, a la fecha, esa medalla de bronce es la última ganada por una gimnasta rumana en un Campeonato Mundial.
Iordache no se rindió, se preparó el siguiente año para el Mundial de Montreal 2017 marcando el inicio y sueño de #Tokio2020. Aunque de nuevo, el destino le “jugó un fuerte revés”. La rumana quien era una de las favoritas al título mundial se lesionó justo en el calentamiento y tuvo que abandonar la competencia.

Fue tan triste la noticia que Larissa se mantuvo lejos de la gimnasia por un largo tiempo. De 2018 a inicios de 2020 no hubo muchas noticias de ella. Parecía que se había retirado de una manera poco merecida para una gimnasta con tanto amor por su deporte. No obstante, a finales de 2020 regresó a competir.
El mundo gimnástico se sorprendió de verla ejecutar sus elementos característicos y con alto valor de dificultad. En un año difícil para la gimnasia por la pandemia, Rumania decidió enviar el equipo completo al Campeonato Europeo en Turquía entre las que estaba Larisa.
Gran parte de las selecciones decidieron no enviar a sus gimnastas por temas de salud, tal fue el caso de Rusia, Gran Bretaña, Italia y Francia. Por ello, el Europeo se convirtió en una oportunidad excepcional para Larisa y así marcar sus aspiraciones, aún, a #Tokio2020 +1 a pesar que la gran parte de los boletos olímpicos se habían repartido previamente.
Larisa no decepcionó en Turquía. Ganó el oro en la viga, piso, la plata por equipos y salto. Fue la gimnasta senior con mayor cantidad de medallas. Estaba de regreso.
Este resultado no significó su clasificación a los Juegos Olímpicos. De hecho, en este momento solo le resta una posibilidad que es el Campeonato Europeo que repartirá las últimas dos plazas de aquel continente. La competencia será feroz porque los principales países anunciaron su participación y con la nueva generación de gimnastas rusas, parece ser que, en realidad, solo habrá una plaza disponible.
Larisa estará en la lista de las favoritas, pero no sola. Habrá otras gimnastas con mucho potencial y experiencia internacional como las británicas Amelie Morgan y Jennifer Gadirova, y las italianas Martina Maggio y Vanessa Ferrari.

La pelea por la plaza olímpica no será sencilla. Iordache tendrá que probar UNA VEZ MÁS de lo que está hecha y mostrar en el mayor escenario competitivo que puede volver a maravillar al mundo con una historia dramática pero una pasión única por la gimnasia.


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